viernes, 28 de julio de 2006

UYWANAKUY (AYACUCHO)





En algunas comunidades de Ayacucho el "sirvinakuy" toma el nombre de "uywanakuy". Los jóvenes se conocen en las fiestas religiosas de los pueblos, en los carnavales, en las eras, en la marca de los animales y más o menos se van perfilando las parejas. Los padres que participan de la preocupación de conseguir una buena mujer para su hijo discuten y convienen con él sobre cuál será la elegida.

Discutido y aprobado el partido, dice Manuel E. Bustamante, hacen los preparativos del "yaykupakuy" o pedido de mano. La visita a la casa de los padres de la futura novia se realiza en horas de la noche. Generalmente son recibidos con verdadera o con aparente sorpresa. De una u otra forma los dueños de casa se enteran de sus pretensiones cuando el padre del novio comienza un viejo diálogo, lleno de encantadora belleza, en sentido figurado.

Sentados en un pellejo, a media luz, recita: "Venimos en misión indignamente encomendada a nosotros por nuestro padre San José, en busca de una rosa delicada y fragante que se encuentra en tu jardín", al mismo tiempo que alcanza nerviosamente al padre de la novia una copa de licor. Si este la acepta, podrá preguntar: "Para quién quieres la rosa que cultivo con tanto amor en mi jardín?". Y el otro, más sereno, contestará. "Para mi hijo, el Juansucha, que ya está en edad de cortarla". Si no está de acuerdo con la petición, todavía podrá decir En seco. "La rosa tiene dueño y está muy bien en mi jardín", entendiéndose que así niega la mano de su hija; o "la rosa todavía no está en edad de florecer", indicando que la muchacha aún es muy joven, pero dejando una posibilidad para después.


En el caso de concertarse el matrimonio hay un período de mutuo conocimiento. Es el "uywanakuy" que dura más o menos un año. Después viene el casorio, llamado en Ayacucho arraskaska, en el que participan con igual alegría todos los miembros de la comunidad. Uno ofrecerá una piara de leña, otro un par de ovejas, el tercero un torillo y así sucesivamente se van reuniendo los regalos que les servirán para comenzar una vida duradera.

Alfonsina Barrionuevo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Súper interesante y creativo, no sabía de esto. Saludos desde Puerto Rico.